Manuela Mutti  

¿Y a mis hijos, quién los toca?

06/12/2017

Si de algo sirvió la preocupación -de algún que otro legislador relacionado a la educación- sobre la “Propuesta didáctica para el abordaje de la educación sexual en Educación Inicial y Primaria”, fue para reafirmar la necesidad de hablar sobre ciertos temas. Temas como la sexualidad, que forman parte de nuestra vida cotidiana pero que solo se manifiestan públicamente cuando presenciamos noticias que alertan sobre el abuso de menores en tal o cual institución, violaciones y asesinatos.

Hablemos sobre la famosa ‘guía sexual’, pero sin hablar de que las primeras críticas tomaron estado público por las características del personaje que las realizó o porque fueron realizadas sin haberse leído la misma. Algunas de esas críticas aún hoy se mantienen.

Hablemos sobre educación sexual sin entrar en el circo de las manifestaciones, pero sin desconocer que hay mucha madre preocupada que compró el verso de la “ideología de género” y teme que sus hijos estén siendo adoctrinados por el gobierno marxista-leninista del Frente Amplio para ser homosexuales, comunistas y vaya uno a saber que otras perversiones (?)

Ideología o politica pública
Como militante y política de izquierda, me veo tentada a descubrir los usos políticos de quiénes organizan y/o convocan a las marchas anti implementación de la ‘guía'. Sobre todo cuando veo la mal intencionada utilización de la palabra ideología, que por la vía de la acusación primera busca cubrir la supuesta no-ideología de los críticos.

Pero no, prefiero explicarles a los distraídos que la Educación Sexual se incorporó al sistema educativo formal en el año 2006, y desde ese momento el Consejo de Educación Inicial y Primaria promueve y acompaña su proceso de implementación en todas las escuelas del país.

La incorporación de la misma, se encuadra en un marco jurídico determinado por el Código de la Niñez y la Adolescencia, la Ley General de Educación Nº18437 y la Ley de Defensa del Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva Nº18426.

Pongámosle que la Ley de Educación y la de Salud Sexual y Reproductiva sea un invento comunista, ¿qué pasa con el Código de la Niñez y la Adolescencia? El considera de interés superior que niños y niñas se reconozcan como sujetos de derecho, reconociendo sus derechos sexuales, y el derecho a recibir información, a ser oídos y a formarse su propia opinión.

Además, la ‘guía’ es un esfuerzo en conjunto del CEIP, la organización Gurises Unidos y el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Su publicación se inscribe en la “Estrategia intersectorial y nacional de prevención del embarazo no intencional en adolescentes”

Adoctrinamiento o reflexión
La sexualidad es una construcción social, se aprende y produce a partir de las instituciones de pertenencia, socialización y referencia tales como la familia, la escuela, los medios de comunicación, el Estado, etc.

En este sentido la educación sexual incorporada al sistema educativo formal se integra al proceso de construcción de subjetividades, aporta al autoconocimiento, la autoconciencia y la reflexión; hace posible un tránsito más responsable y autónomo.

Pero quizás la cita más importante y esclarecedora de la ‘guía’, teniendo en cuenta la frase que más se escucha en las críticas y que forma parte del título con el que se convocan o pretenden -con sensacionalismo- convocar (“a mis hijos no los tocan”), es la que dice y la cito para algún despistado que todavía no la haya leído: “Cada actividad presenta un objetivo, el desarrollo, posibles interrogantes para alcanzar el diálogo, propuestas para resolver en familia, recursos, recomendaciones y sugerencias. La estructura de las actividades es una propuesta general de acción que no se espera sea replicada al pie de la letra. Las propuestas deben ser adaptadas en función de las características de la Escuela y su población, así como a partir de los objetivos que se propone el/la docente, y sus propios conocimientos y habilidades.”

Este envase que llamamos ‘cuerpo’
Porque tampoco quiero evitar hablar del roce, aunque prefiero dejar que Alicia Fernández hable en su “La sexualidad atrapada de la señorita maestra” y que nos cuente como el cuerpo se construye en el entramado de lo social e histórico, en las condiciones cotidianas de vida.

La infancia es una etapa fundamental para la construcción del cuerpo y autoimagen, la educación sexual favorece este proceso.

El abordaje de la educación sexual en la escuela se constituye en un derecho para todos los niños y niñas, tal como aparece consignado en la Carta Universal de los Derechos Humanos o la Convención de los Derechos del Niño, entre otras.

Disfrazar los intereses políticos, religiosos; o hasta nuestros propios e inconscientes deseos de homogeneizar las actitudes, roles, deseos, prácticas sociales, de los niños…no es defenderlos, no es educarlos, es obligarlos a vivir la vida según nuestras concepciones.

Hay que creer más en los niños, en su capacidad de investigar, de construirse, y de amar, ¿por qué no? Es su derecho.