Óscar Groba  

"Día de la Resistencia, Defensa de la Democracia y Huelga general. (Homenaje en el marco de la Ley N° 19.211, a la huelga general y a la resistencia del movimiento sindical y del pueblo uruguayo)".

31/08/2016

SEÑOR GROBA (Óscar).- Señor presidente: como el señor presidente lo anunció, en el marco de la Ley N° 19.211, recordamos  siempre corresponde recordar, pero ahora hay una ley  la huelga general de los trabajadores uruguayos como respuesta inmediata al golpe de Estado cívico-militar.
El ar¬tículo 1º de esta ley dice: "Declárase el 27 de junio de cada año 'Día de la Resistencia y Defensa de la Democracia' honrando la memoria de quienes defendieron la libertad y la plena vigencia del Estado de Derecho".
El ar¬tículo 2º establece: "Se considera de interés general que el sistema educativo proceda a divulgar el rol de los ciudadanos, partidos políticos y trabajadores uruguayos nucleados en la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) y otras organizaciones en oposición al golpe de estado, en la convocatoria a la Huelga General".
El ar¬tículo 3º determina: "La Asamblea General, la Cámara de Representantes y la Cámara de Senadores organizarán actividades públicas para la evocación de estos hechos". En este momento la Cámara de Representantes está cumpliendo con la ley.
El ar¬tículo 4º dice: "Las emisoras del Servicio Oficial de Difusión, Radiotelevisión y Espectáculos destinarán en esa fecha parte de su programación a la memoria de los hechos vinculados con la resistencia al golpe de estado".
Hace cuarenta y tres años, en esta época, en estos días, los trabajadores uruguayos, los estudiantes y el pueblo, estaban haciendo una huelga general histórica en la vida nacional y también con un reflejo internacional muy importante, porque fue la única huelga en el mundo de estas características.
Hace cuarenta y tres años, la clase obrera uruguaya, los trabajadores nucleados en la CNT, comenzaban la histórica huelga general que, como dije, fue única en el mundo por sus características y duración. Desde su concreción, enfrentó a la dictadura cívico-militar, que aplicó sin tregua el terrorismo de Estado, torturó, mató, robó a nuestro pueblo y a nuestra patria, hasta el 1º de marzo de 1985. Además, dejó a mujeres, niños y hombres desaparecidos hasta el día de hoy.
Ese 27 de junio, en horas de la madrugada, las radios y las emisoras de televisión entran en cadena. Entre marchas militares desde la casa de Gobierno, el secretario Álvaro Pacheco Seré, anuncia que el presidente de la República, Juan María Bordaberry, en acuerdo con el Ministro de Defensa Nacional, Walter Ravenna y el Ministro del Interior, coronel Néstor Bolentini, habían disuelto el Parlamento.
A la hora 7 del miércoles 27 de junio, el tránsito es interrumpido por tanques y blindados que rodean el Palacio Legislativo. Por la entrada del Senado ingresan los generales Gregorio Álvarez y Esteban Cristi, quienes estaban al frente de la acción militar. Así comienza a concretarse la dictadura cívico-militar más dramática de la historia del Uruguay; digo a concretarse porque ya veníamos de un período autoritario indiscutible desde los años 1966, 1967, 1968.
La CNT decreta la huelga general para todas las actividades privadas y públicas con ocupaciones de los lugares de trabajo en todo el país. En las fábricas, al comenzar los turnos de la mañana, se realizan las primeras asambleas obreras y se ocupan los lugares de trabajo. Se mantienen los servicios esenciales bajo el control de los trabajadores. El 30 de junio el gobierno dictatorial declara ilegal a la CNT.
Hacemos este reconocimiento histórico pensando, fundamentalmente, en los miles y miles de anónimos que esa noche caminaban a ocupar las fábricas , jóvenes , mujeres y hombres en todo el país, trabajadores públicos, privados, rurales  tamberos, remolacheros, cañeros  y los estudiantes que iban a poner en práctica lo que la dictadura ya sabía que seguía: la resistencia a través de la huelga general. La dictadura sabía que corría el riesgo de no poder consolidarse debido a la resistencia de la clase obrera, de los trabajadores, de los estudiantes, sumada a las actitudes parlamentarias que esa misma madrugada del 27 de junio, desde esta Casa, desde donde ahora ocupamos estas bancas, promovían el rechazo y se comprometían a resistir a los efectos de revertir la situación y, si no se podía, a que esa dictadura durara lo menos posible.
Como hemos dicho, queremos que esta conmemoración sea de ilustración histórica para los niños y los jóvenes, a los efectos de que se sepa qué sucedió el 27 de junio y la forma en que resistió nuestro pueblo y, en primer lugar, los trabajadores. En la resistencia inmediata, concreta, en la lucha contra la dictadura, queremos hacer énfasis en ese trabajador y en esa trabajadora anónima y en el pueblo todo que acompañó la huelga general.
Asimismo, queremos hacer referencia a algunos documentos que surgen del movimiento sindical en los años previos, porque no fue una huelga espontánea sino preparada. En uno de los documentos de los años 1968 y 1969 analizando la situación, nuestra central de trabajadores, bajo el título Lo esencial, unir al pueblo, decía: "¿Cómo ubicar este tema en el contexto de la batalla de estos nueve meses de medidas?". Estaba hablando de las medidas prontas de seguridad del año 1968. Y continuaba diciendo: "La CNT ha definido esta batalla no como una batalla sindical, sino como una batalla política en la que se confrontan dos orientaciones: una, la del FMI, la de la oligarquía y el imperialismo, y otra, la de la CNT"  la de los trabajadores y el pueblo  "con un Programa de Soluciones Nacionales, que es a la vez, patrimonio de vastos sectores populares y patrióticos. Para lograr con éxito esta batalla, hemos dicho que es necesario unir al pueblo en la lucha".
En el año 1969 se decía en otro documento: "Nuestra CNT tiene resoluciones claras en torno a la huelga general, como enfrentamiento al golpe de Estado que vale la pena repetir en este momento". Y a continuación se manifestaba: "El mismo 13 de junio de 1968, en declaración que la Mesa Ejecutiva aprobó por unanimidad, la CNT estableció su disposición de enfrentar cualquier tentativa de golpe de Estado, procediera de donde procediera, con la huelga general y la ocupación de los lugares de trabajo.- A medida que el Poder Ejecutivo pierde base de sustentación política"  decía este análisis  "y vuelve más tirantes sus relaciones con el Parlamento, que no hace mayoría para enfrentarlo en sus abusos antipopulares, realizados al margen de la Constitución y las leyes es necesario afirmar esa posición inicial del movimiento sindical". Ante la tentativa de un golpe de Estado: huelga general, con ocupaciones en los lugares de trabajo.
Otro material del año 1968, bajo el título Golpe de Estado, los trabajadores dicen: "Otro tema que debemos discutir, es el del 'golpe de Estado'". Se recuerda que ya en el año 1964 había resoluciones de la Convención Nacional de Trabajadores, que expresaban lo siguiente: "Si hay golpe de Estado, hay huelga general con ocupación de los lugares de trabajo.- Esta resolución"  adviértase de qué año estamos hablando  "tiene hoy más validez que nunca".
La CNT en aquella época decía sobre la huelga general: "los sindicatos y los comités de base deben ahondar en la discusión de este tema, profundizando las medidas para enfrentar una situación anormal. Pensamos que esa discusión debe realizarse de manera concreta, sindicato por sindicato, y de estos a los comités de base y de estos a los obreros, de manera que la respuesta que nos proponemos efectivamente se realizare". Se trataba de un trabajo capital y capilar de todos los trabajadores del país preparando esa huelga.
Queremos recordar el decreto con el que se inicia ese período de la dictadura en la historia nacional, que tenía cuatro puntos. Por este motivo hago hincapié en la importancia de las decisiones de los trabajadores y estudiantes uruguayos, quienes tenían un lugar en la mesa representativa, y que también se comprometieron a apoyar la huelga y la resistencia.
El ar¬tículo 1º del Decreto Nº 464/73 establecía: "Declárase disueltas la Cámara de Senadores y la Cámara de Representantes".
El ar¬tículo 2º decía: "Créase un Consejo de Estado, integrado por los miembros que oportunamente se designarán con las siguientes atribuciones".
El ar¬tículo 3º determinaba: "Prohíbase la divulgación por la prensa oral, escrita o televisiva de todo tipo de información, comentario o grabación que directa o indirectamente mencione o se refiera a lo dispuesto en este decreto, atribuyendo propósitos dictatoriales al Poder Ejecutivo".
El ar¬tículo 4º  quiero acentuar esa gesta patriótica de los trabajadores uruguayos, acompañada por el 98% de nuestro pueblo  establecía: "Facúltase a las Fuerzas Armadas y Policiales a adoptar las medidas necesarias para asegurar la prestación ininterrumpida de los servicios públicos esenciales".
Ya se sabía que esos cuatro ar¬tículos provocarían la principal resistencia de los trabajadores organizados, de los estudiantes, y que iba a contagiar al pueblo en general. Por este motivo hacemos énfasis en recordar, en conmemorar, en trasladar pedagógicamente a las nuevas generaciones la decisión, la preparación y la organización de la huelga general de los trabajadores uruguayos, y también el apoyo de los estudiantes y del pueblo ayudando a mantener esa huelga. Se trató de una huelga única en el mundo. ¡Vaya si habrá sido trascendente para la vida de nuestro país y para estos trabajadores anónimos que aquella madrugada fueron a ocupar talleres, fábricas y establecimientos rurales! ¡Vaya si será un acontecimiento importante para nuestro país el amor desplegado por la libertad, por la democracia y el compromiso con esta, de los trabajadores y el resto de la sociedad!
Con el PIT-CNT queremos proponer que el 27 de junio se transforme en feriado nacional y, seguramente, lo conseguiremos con todos los legisladores en algún momento por todo lo que he dicho y por otras cosas que ahora no tengo tiempo de expresar.
El golpe de Estado se dio un 27 de junio, fin de mes. Los servicios de inteligencia del Ejército sabían que los trabajadores iban a resistir y por eso se hizo a fin de mes, cuando estos no podían cobrar su quincena o su mensualidad, pensando que en poco tiempo, en uno o dos días, se resolvería el tema.
Los trabajadores comenzarían la huelga, que no sabían cuánto duraría, sin cobrar su quincena o su mes. Iban a pie porque el transporte ya había parado. Se despedían antes de sus familias sin saber cuándo volverían a verlas, porque la cuestión era dar batalla por la democracia, la libertad y las instituciones, algo que fue reflejado en este Parlamento con excelentes discursos, oponiéndose a la dictadura. El pueblo caminaba a ocupar las unidades productivas en todo el país y los estudiantes, las facultades y los liceos. ¿Saben cómo hacían esto? Sin nada. Los trabajadores iban sin nada, totalmente desarmados a una huelga general contra una dictadura que resultó ser sangrienta y fascista. No calcularon ni se les ocurrió averiguar direcciones de embajadas para poder exiliarse; no especularon con absolutamente nada de eso. No conocían ningún otro mecanismo de defensa para oponerse a esa dictadura salvo la convicción, la organización, la unidad de los trabajadores y del pueblo. Iban sin cobrar su quincena o su mensualidad. Se apagaba la llama de Ancap. ¡Vaya si es una historia para recordar! ¡Vaya si hay que trasmitir a las nuevas generaciones este acto de amor a la patria y a la democracia! Eran trabajadores que vivían de un salario fijo, que llegarían a fin de mes sin cobrar y que no tenían respaldo en el banco como para decir que aunque iban a la huelga y no cobrarían su salario, después podrían pagar el alquiler, el almacén, los estudios, etcétera. Fueron a ocupar sin nada, sin saber que la dictadura iba a ser feroz, que había compañeros que irían presos  algunos ya lo estaban , que les iban a pegar, que había trabajadores y trabajadoras que serían expulsados e irían al exilio. El ar¬tículo 4º del decreto de la dictadura a que di lectura recién, apuntaba su mira principal al enemigo conformado por la CNT, los trabajadores y los estudiantes, con la ayuda de la resistencia del pueblo . Ahí había que golpear! ¡Ahí tenía que golpear la dictadura! Y así sucedió cuando nos fueron a sacar de las fábricas, de los talleres, de las oficinas y de los establecimientos rurales: a palos; pero los trabajadores se abroquelaban y volvían a ocupar las fábricas, sin nada, a mano limpia, sabiendo  además  que el sobre de la quincena o del mes no iba a volver, que había cuentas que pagar  de alquileres, del almacén, de estudios, de sociedades médicas  y que una vez culminada la huelga muchos serían despedidos y estarían en las listas negras, con suerte, porque muchos fueron apresados y mandados al exilio.
El 27 de junio ocurría eso y el 30 de junio toda la Mesa Representativa de la CNT, esos dirigentes obreros públicos, privados y asalariados rurales eran requeridos como unos facinerosos en los medios de comunicación: en la radio, la televisión y los diarios, publicando sus fotos. El 30 de junio, entonces, se ilegaliza la CNT y se empieza a buscar a los referentes de la Mesa Representativa. Ahí estaban los trabajadores resistiendo, con los estudiantes, y cada vez se sumaban más vecinos, almacenes, pequeños y medianos establecimientos comerciales, en apoyo a las ollas sindicales en cada lugar de trabajo.
¡Transcurrían los días de huelga y parecía que la gente estaba de mudanza! Las familias iban a llevar a los trabajadores colchones y frazadas para mantener la resistencia. De vez en cuando había una rotación de los trabajadores en la ocupación para ir a ver a sus familias.
A nivel internacional el mundo se estaba asombrando por la resistencia heroica. Ya se empezaba a bloquear también a nivel internacional a la dictadura, producto de esta huelga de los trabajadores y el pueblo. Ese es el amor que nuestro pueblo, los trabajadores y los estudiantes, demostraron aquel 27 de junio.
Teníamos miedo. El pueblo tenía miedo. No se crean que el pueblo, los trabajadores o los estudiantes hacían esto con alegría. No; era esa conciencia de años de la clase obrera, de los trabajadores y también de nuestro pueblo, por la libertad, la que hacía posible la resistencia. Por eso hacemos tanto énfasis en la conmemoración de la huelga general, pero no por la huelga en sí solamente, sino por la resistencia de todo nuestro pueblo y de los sectores políticos democráticos de aquella época de la vida nacional, comprometidos con la derrota de la dictadura.
Nosotros creemos que lo que es digno de admiración a nivel internacional  lo que todavía se recuerda cuando uno anda por ahí  tiene que ver con esa gesta patriótica de los trabajadores uruguayos y del pueblo. Aclaro que estoy hablando de estos quince días, apenas, y no de los doce años que duró la dictadura, en la que pasaron otras cosas y que, como sabemos, fue feroz y siguió incluyendo asesinatos hasta 1984, como el del doctor Vladimir Roslik. Lo cierto es que nunca será posible explicar esos quince días de huelga y los años de la dictadura.
Debemos recordar que en el marco de esos quince días, hace ya cuarenta y tres años, con un clima parecido al de ahora  llovía y hacía mucho frío , fueron asesinados dos jóvenes estudiantes: Ramón Peré y Walter Medina. Ramón Peré fue asesinado por la dictadura. Era estudiante de la Facultad de Veterinaria y militante de la FEUU. Se encontraba ocupando el local del centro de estudios en el marco de la huelga general convocada por la CNT. Walter Medina era un estudiante del Liceo N° 17. La madrugada del 9 de julio de 1973, en el marco de la huelga general, fue asesinado mientras se encontraba pintando un muro con la consigna "Abajo la dictadura".
Una vez que la dictadura metió mano en los archivos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social relativos a los delegados de los trabajadores de la actividad privada y de los trabajadores rurales, se elaboraron listas negras interminables. Muchos de los que estamos acá lo recordamos y lo padecimos. La Ley N° 18.033, de reparación, por error o desconocimiento, dejó fuera a los militantes clandestinos y semiclandestinos que no estuvieron presos ni se exiliaron y que resistieron de cualquier forma, sin trabajo y perseguidos, pues se trataba de no irse y de no caer presos para mantener la resistencia. Es algo que queremos corregir y, por ahora, no lo hemos logrado.
De cualquier manera, los trabajadores sabíamos que ese era el precio mínimo a pagar. La dictadura no se pudo consolidar a nivel social tal como el gobierno hubiera querido. Esa fue la victoria de la huelga. ¡Esa fue la victoria de la huelga general, que se enfrentó sin nada  como dije recién , pero con lo más grande que un ser humano pueda tener: el amor a la libertad y el compromiso humano de saber que si estaba cayendo un compañero preso, había que seguir resistiendo para lograr la libertad algún día!
Termino, porque es imposible relatar  como dije  cada uno de esos quince días de huelga. Hablamos del recuerdo de la huelga general, de los estudiantes, del pueblo y de los sectores políticos democráticos de la vida nacional que enfrentaron y evitaron que se consolidara socialmente la dictadura. Quiero recordar que mientras en esta Casa se hacían valiosos discursos para defender la democracia, esos anónimos jóvenes, hombres y mujeres, trabajadores de nuestro pueblo, de la ciudad y del campo caminaban para ocupar sus lugares de trabajo en oposición a esa dictadura fascista que se instalaba en ese momento.
Señor presidente: como dije al inicio y como usted señaló al abrir esta sesión, se legisló para recordar, conmemorar y trasladar a niños, adolescentes y jóvenes lo que pasó el 27 de junio de 1973, hace ya  o apenas  cuarenta y tres años.
He pedido que se exhibiera en la pantalla de la sala una foto de integrantes del PIT y la CNT de 1984. La dictadura no pudo derribar al movimiento obrero. Por la libertad, por la democracia, por el recuerdo de los que no están y organizaron la huelga general histórica del 27 de junio, por nunca más dictadura. por verdad y justicia: ¡viva la huelga general contra el golpe de Estado del 27 de junio de 1973! ¡Nunca más!
Muchas gracias.