Héctor Tajam  

UN PAÍS DESACELERADO

04/10/2016

En el marco de lo que se ha dado a llamar desaceleración económica, que tuvo su comienzo en el primer trimestre de 2015, comparando el segundo trimestre 2016 con el igual trimestre 2015, la economía uruguaya creció un 1,4%. Pero, sila comparación la hacemos con años móviles (acumulado junio 2014 a junio 2015 en relación o comparado con el año junio 2015 a junio 2016), el incremento fue de 0,5%.Podríamos mantener la idea de que nos acercamos al ciclo histórico de la economía uruguaya, y es posible que estemos en el alba de una fase de estancamiento en términos del PBI.

El desenvolvimiento económico implicó ya una disminución del 9% en el índice de horas trabajadas y de más del 4% en el índice del personal ocupado. La tasa de empleo bajó 1,3 puntos porcentuales, y el desempleo aumentó 1,6 puntos, situándose en 8,6%.

Sin embargo el ingreso medio de los hogares, entre julio 2016 y 2015, continuó creciendo, aunque mucho más levemente (1,2%). Similar en esta comparación interanual fue el aumento del salario real, derivado de un incremento en el sector público en 1,7% y del privado en 0,9%. Al mismo tiempo cedió un poco el incremento de precios, pues el IPC se situó nuevamente en un dígito (9,4%).

La producción

La comparación interanual muestra la disminución de las actividades primarias, con una menor producción en la lechería (problemas climáticos y de precios), y en la actividad de la producción de cereales (soja y trigo).En el sector industrial nuevamente un descenso. En definitiva, el nivel de actividad fue compensado por una mayor generación y distribución de energía eléctrica, que mantuvo un fuerte crecimiento dado el abanico de posibilidades que abrió la diversificación de la matriz energética; y el desarrollo de las telecomunicaciones. Sin duda dos actividades económicas donde las empresas públicas UTE y ANTEL tienen una influencia decisiva. A ello se agregó un mejor desempeño de la refinería de ANCAP.

Por otro lado, la industria de la construcción disminuyó un -5,7% en virtud de la baja de la demanda pública y privada. En el sector público, el clima incidió en un enlentecimiento del avance de la fibra óptica y de las obras viales. En el sector privado, la finalización de la planta de celulosa de Montes del Plata en Colonia y el descenso en la instalación de los parques eólicos.

La actividad de las empresas públicas creció. Pero se definió un cambio radical en virtud de su aporte para cubrir el déficit fiscal (desde sus excedentes y los impuestos que de ellas capta la DGI). En estos resultados incidieron fundamentalmente UTE y ANTEL, que redujeron fuertemente sus costos de producción. El problema está en que la disminución se produjo también en lo que aporta más dinamismo al resto de la economía, como lo sonlas compras de bienes y servicios y las inversiones.

El gasto y la inversión

Comparando nuevamente el año acumuladoa junio 2016 con el acumulado un año atrás, el gasto público creció 0,6%, impactando en la variación del PIB. Este resultado se dio especialmente a raíz del aumento del gasto en pasividades (Caja Militar, Policial y BPS), los gastos no personales de la administración central (ministerios) y organismos docentes, el seguro de desempleo y por enfermedad y las transferencias a las AFAP. Sin embargo, el consumo de los hogares, muy superior en incidencia y peso relativo que el gasto público, disminuyó apartándose de la función dinámica que había cumplido hasta ahora.

También caen las inversionesa nivel de gobierno central (U$S400 millones menos), en particular la correspondiente a los organismos docentes y a proyectos dependientes de la Presidencia.

Sin embargo, lo más preocupante continúa siendo la disminución de la formación de capital fijo en más de un -8,2% (privado -9,8% público -2,4%). Esto determinó una caída de las importaciones del 10,1%, al mismo tiempo que las exportaciones bajaban en casi un 4%.

En síntesis, un estancamiento importante de la actividad privada, parcialmente compensado por actividades donde la presencia del Estado es determinante y por el aumento del gasto público en seguridad social. Lo cual también tuvo un efecto (buscado) sobre el déficit público.

La región y el mundo

Uruguay no parece sustraerse de la región donde la CEPAL prevé para el 2016 una disminución generalizada de la actividad económica cercana al 0,8%,superior a la sufrida en el 2015 (-0,5%). Lo expuesto deriva de una contracción estimada para Venezuela del -8%, Brasil del -3,5% y Argentina del -1,5% (nuestros principales socios comerciales), en un escenario mundial de bajo crecimiento. A ello se suma, y según expresa la misma institución, el deterioro en los precios de exportación de los productos básicos de la región y la mayor incertidumbre y volatilidad financiera internacional.

De hecho, se resienten nuevamente nuestras economías ante presiones a la baja de tan solo 5 o 6 precios decommodities, lo que refleja que aún a pesar de la etapa progresista, los cambios estructurales acaecidos en nuestros países no fueron suficientes ni en términos de producción, ni de distribución de lo producido.

Para el Uruguay, la preocupación se acentúa cuando observamos que parte de las restricciones se vinculan directamente al sector público y a la disminución de su inversión. Daría la impresión (de acuerdo a lo acaecido en la negociación salarial y en la ley de Rendición de Cuentas) que el costo de este desequilibrio económico pueda ser mal distribuido, pudiendo impactar directamente sobre una mayor disminución del consumo y la demanda, retroalimentando así el proceso cíclico.

Dixit

“De hecho, se resienten nuevamente nuestras economías ante presiones a la baja de tan solo 5 o 6 precios decommodities, lo que refleja que aún a pesar de la etapa progresista, los cambios estructurales acaecidos en nuestros países no fueron suficientes ni en términos de producción, ni de distribución de lo producido”.

Publicado en Diario La República