Lilián Galán  

MILAGRO SALA: MÁS DE UN AÑO DETENIDA ARBITRARIAMENTE

04/05/2017

El 16 de enero de 2016 fue detenida en la provincia de Jujuy, República Argentina, Milagro Sala.
Casi un año y medio después Milagro sigue presa, junto con otras militantes mujeres de la organización Tupac Amaru.
Esta organización barrial, fundada a fines de los 90 con el objetivo de generar  respuestas para las necesidades de los pobres de Jujuy, logró  durante la década de gobierno progresista en Argentina, llevar a cabo innumerables obras en vivienda y servicios públicos (servicios de salud, educación deporte, etc.) Hoy se echa una sombra de duda y corrupción sobre todo lo realizado, a pesar de que las pruebas no aparecen.
En contraste, en la revista europea Domus que trata de arquitectura y urbanismo, realizó una extensa nota, firmada por  Justin McGuirk, (periodista de Domus y del diario The Guardian  de Inglaterra) acompañada por abundantes y elocuentes fotografías, referida al barrio de la Tupac Amaru en Jujuy.

En la nota referida se dice: “La Tupac Amaru creó fábricas de metalúrgica, bloques y adoquines, haciendo el proceso de construcción mucho más eficiente. Recibe U$ 23.000 por casa -un 50% menos que el que reciben las compañías- y construye las casas cuatro veces más rápido que el sector privado. Una razón es que ella emplea gente pobre como fuerza de trabajo que deben hacer una casa que luego será su propia casa y se las asignan a la gente necesitada”.
Y más adelante:
“Una pileta de natación es una manera económica de dar a los pobres el sabor del orgullo cívico, de crear una comunidad que experimente placer y no sólo sufra el vivir aglomerada. El logro más notorio de la Tupac Amaru es haber forjado un espacio de territorio independiente del tablero del juego capitalista.”
Innumerables instancias internacionales se han pronunciado sobre la detención de Milagro Sala, tachándola de arbitraria, y de haber violado todas las normas del debido proceso, que son finalmente, las garantías básicas de una democracia plena.
Amnistía Internacional dirigió una carta al gobierno argentino en la que señala en uno de sus últimos párrafos:
“Proceder en contrario (N. de R. no acceder a la liberación de Milagro Sala) implicaría no solo desconocer principios esenciales del derecho internacional que comprometen a la Argentina, sino también un rotundo quiebre en su política exterior y un grave retroceso en relación al liderazgo en derechos humanos que el país ha sabido consolidar ante la comunidad internacional”.
El Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de Naciones Unidas determinó a su vez que:
"la detención de la señora Milagro Sala es arbitraria" y en consecuencia solicitó "al gobierno de la República Argentina liberarla de inmediato".

El Grupo de Trabajo determinó que hubo un entramado de "acusaciones consecutivas" e inicio de causas judiciales para sostener su privación de libertad de manera indefinida en el tiempo. El Grupo concluyó que en este caso se está vulnerando la independencia judicial.
Del mismo modo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se pronunció al respecto así como el Secretario General de la OEA:
En diciembre de 2016, la CIDH afirmaba:
“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) urge al Estado de Argentina a dar pronta respuesta a la decisión del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Detención Arbitraria (Grupo de Trabajo) que califica la detención preventiva de Milagro Sala como arbitraria llamando a su liberación inmediata”
Antes en noviembre de ese mismo año el Secretario General de la OEA ya se había pronunciado, alegando respecto al caso que:
“el más firme apego al pleno respeto de los derechos civiles y políticos, la libertad de expresión, así como las garantías del debido proceso y al no abuso de la prisión preventiva me convencen de la necesidad de su inmediata liberación”.

“Confío en que el Estado argentino, en cumplimiento de los acuerdos interamericanos y universales, sabrá dar pronta cabida a las solicitudes recibidas desde la comunidad internacional”
Muchas más instituciones y personalidades vinculadas a la defensa de los DDHH han calificado la detención del Milagro Sala como arbitraria, y han exigido su inmediata liberación, hasta la fecha  todos los esfuerzos han sido infructuosos.
El 26 de abril próximo pasado concurrí a Jujuy junto con otros dos parlamentarios del Parlasur, a efectos de conocer de primera mano la situación de Milagro Sala.
Lamento decir que las libertades políticas están siendo por lo menos vulneradas, luego de la visita acordamos con los restantes miembros de la misión elevar informe de nuestras observaciones a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, al Grupo de Trabajo sobre detención arbitraria de Naciones Unidas, ante Amnistía Internacional, así como ante el propio Parlasur.
En la nota dirigida a las instituciones antes mencionada, señalamos:
“La delegación estuvo integrada por quienes suscriben, Ana María Corradi y Mario Metaza de Argentina, y Lilian Galán por Uruguay.
Debemos decir que encontramos una situación de libertades políticas restringidas en la provincia. A efectos de ilustrar la afirmación anterior, relataremos a continuación algunas de las situaciones vividas en nuestra visita, que entendemos como cercenamiento a las libertades políticas plenas en la República Argentina:
1- La delegación llegó a la visita al Penal de Alto Comedero con una nota firmada por alrededor de sesenta parlamentarios de todos los países que integran Parlasur, dicha nota estaba dirigida a Milagro Sala, y expresaba la solidaridad de los parlamentarios firmantes con su situación. Al ingresar al establecimiento penitenciario fue revisada por el personal policial, tras lo cual se nos informó que no se permitiría la entrega de la nota a su destinataria. El motivo que se alegó por parte del personal policial fue que la misma contenía consideraciones políticas. “hostigamiento y persecución”, “detención arbitraria e injusta”, etc. fueron algunas de las palabras que el personal policial decidió censurar, reteniendo la nota hasta que nos retiramos del establecimiento. Se adjunta facsímil de la misma.
2- Durante la visita, que se realiza en un patio abierto, muy amplio, pudimos tomar contacto con otras presas pertenecientes a la misma organización barrial de la cual Milagro Sala era la Secretaria General (la organización Tupac Amaru). Nos llamó la atención que las autoridades del establecimiento han prohibido el contacto entre las presas integrantes de la organización Tupac Amaru, por lo cual durante la visita deben respetar una distancia de 200 metros entre ellas. Una de las presas con la que pudimos conversar estaba sumamente angustiada y no lograba   contener el llanto mientras hablábamos con ella.
3- Deseamos asimismo aportar a través de la presente el testimonio aportado por la propia parlamentaria Milagro Sala, acerca de las condiciones de su reclusión, ella nos refirió que sufre apremios psicológicos: entran a su celda cuando duerme despertándola con una linterna, violan su intimidad entrando cuando se baña o usa los servicios higiénicos. Por nuestra parte, queremos resaltar que durante demasiados años en nuestros países fue usada esta metodología de hostigamiento sobre los presos políticos, por lo tanto no nos sorprende que esto pase, en tanto las autoridades del país no mantengan un estrecho seguimiento del respeto a los Derechos Humanos dentro de los establecimientos de reclusión.

4- Posteriormente a la visita del penal fuimos a conocer las instalaciones de la organización barrial Tupac Amaru, así como el barrio construido por la misma. Durante todo ese tiempo fuimos escoltados sin nuestro consentimiento por una camioneta policial con efectivos armados. Uno de los integrantes de la delegación realizó fotografías al vehículo, lo cual provocó la inmediata reacción del personal policial bajándose rápidamente del móvil. Por nuestra parte se les explicó que las fotografías se tomaban para salvaguardar su función. Puede apreciarse en las fotos que se adjuntan, que el vehículo no portaba matricula en forma visible. Al ser consultado el personal policial allí presente, por los motivos que justificaban el seguimiento de nuestra recorrida, se nos contestó que era “por prevención”. En nuestra opinión la presencia policial entorpeció nuestra tarea, en tanto evitó eficazmente que ningún vecino se acercara a dialogar con la delegación. Creemos que toda la situación refleja el clima de intimidación que se vive en la provincia.”

Lo que pudimos constatar en Jujuy fue un gran despliegue de “poder popular”, la población del barrio donde ha trabajado la organización barrial Tupac Amaru, antes un asentamiento, se empoderó de su vida, luchó por sus derechos y su dignidad y así fueron construyendo una sociedad más igualitaria. En la persona de Milagros Sala, mujer, indígena y pobre, hoy se condena la resistencia de las organizaciones sociales jujeñas.
Hasta aquí nuestro testimonio, quizá solo agregar que en lo personal, como uruguaya que vivió durante la dictadura en nuestro país, todo lo que vimos en Jujuy fue de fuerte impacto, y por cierto nos interpela a no bajar los brazos, porque la posibilidad de perder los derechos que tanto costó conquistar, está a la vuelta de la esquina.