Óscar Groba  

Homenaje a los cien años del nacimiento de Gerardo Cuesta, a solicitud de organizaciones sociales y del sindicato metalúrgico.

06/09/2017

SEÑOR GROBA (Óscar).- Señor presidente: queremos expresar nuestro agradecimiento a los sectores políticos con representación parlamentaria que han permitido y acordado con el Frente Amplio la realización de este homenaje, a partir de una solicitud del comité de homenaje a los cien años del nacimiento de Gerardo Cuesta, de organizaciones sociales y, naturalmente, del sindicato metalúrgico.

Hago un reconocimiento a los distintos sectores políticos que hicieron posible el homenaje a este obrero. La foto que estamos viendo es la de Gerardo Cuestra, obrero al que hoy estamos homenajeando, a cien años de su nacimiento.

Sabemos  por suerte, la democracia es así  que en esta Cámara no todos provenimos de la clase obrera, no todos tenemos las mismas vivencias ni los intereses de clase que discutimos en el Cuerpo. Es lícito; está bien que así sea.

Los distintos sectores políticos que tienen otra formación y que han contribuido al nacimiento y mantenimiento de esta nación, han permitido la conmemoración o el homenaje a ese obrero que está en la foto, a Gerardo Cuesta, a cien años de su nacimiento.

Saludamos a la familia de Gerardo Cuesta porque, además de todo lo que vamos a decir, fue un padre de familia y vivió las vicisitudes de todo obrero, de todo trabajador, para mantener a su familia y educar a sus hijos, en función de los ejemplos, de los valores y del compromiso con el trabajo, la militancia y la lucha social.
Naturalmente, saludamos también a las autoridades del Partido Comunista y al sindicato metalúrgico, a la clase obrera y a los compañeros de nuestro sindicato.

Me comprenden las generales de la ley porque, como ya he dicho en alguna otra oportunidad, a los quince años ingresé como aprendiz en una fábrica de bisutería, que pertenecía al gremio de Soefapa, Sindicato Obreros y Empleados de Fábricas de Alhajas, Platería y Afines. En el marco de la prédica de hombres como Gerardo Cuesta, Rosario Pietraroia y D'Elia y de todo lo que se estaba conformando en función de la unidad de los trabajadores, la intención era que hubiera un solo sindicato por rama. En ese entonces, Soefapa no formaba parte del sindicato metalúrgico.

La fábrica quedaba muy cerca de aquí; estaba ubicada en Batoví y Hocquart. En determinado momento, en el año 1966 o 1967, salimos caminando desde la fábrica  creo que he relatado esta anécdota en alguna otra intervención  hasta una casona vieja, con una escalera grande, en la calle Rondeau, donde se realizó una asamblea. Allí resolvimos disolver el Soefapa y pasar a integrar el sindicato metalúrgico. Una vez tomada esa decisión, todos caminamos hasta el lugar donde estaba ubicado el sindicato metalúrgico. Nos hicimos presentes para contarles que en función de los procesos de unidad del movimiento obrero se disolvía el sindicato Soefapa y nos integrábamos al sindicato metalúrgico, en el que después hubo un subconsejo de salarios especial para las fábricas de orfebrería, platería y joyería, al cual estábamos integrados.

En ese proceso, que fue sabiamente manejado por la clase obrera, por los trabajadores de la época, que significó también la Convención Nacional de Trabajadores, ese obrero que vemos trabajando en su fresadora, en Pesce y Simeone, jugó un papel fundamental. Reitero: jugó un papel fundamental para el desarrollo de los trabajadores metalúrgicos y para la conformación de la Convención Nacional de Trabajadores.

Ya se mencionaron en sala de sus datos biográficos; no los vamos a repetir. Conocimos a ese hombre, a ese obrero, a ese trabajador cuando ya era diputado. Lo veíamos llegar caminando por la calle Larrañaga para reunirse con la dirección del sindicato previo a la realización de la asamblea metalúrgica, y luego lo veíamos retirarse. Los jóvenes que integrábamos el sindicato en aquel momento decíamos: "Ahí va el diputado obrero, Gerardo Cuesta".

Lo veíamos entrar y salir. Usaba un pantalón de vestir, un saco y un portafolio como aquellos con los que íbamos a la escuela, un portafolio simple  no el portafolio gordo que nunca tuve , de cuero marrón, donde cargaba sus documentos para consultar alguno de los proyectos que el sindicato metalúrgico quería llevar adelante y luego traerlos al Parlamento.

En ese período, lo conocimos de lejos. Nunca pudimos hablar con él. Era el diputado de la clase obrera, el diputado que nacía de las entrañas de la clase metalúrgica y que traía su voz a esta Cámara .

Gerardo y su familia, Gerardo en la fábrica, Gerardo en el sindicato; en el plenario se dijo bien que con su paciencia, con su buen estilo de polemizar, con su amplitud, con su capacidad de articular, junto a Rosario Pietrarroia y a Pedro Toledo, llevó adelante la idea de juntar a estos tres sindicatos en uno solo, que es el actual Untmra. Recién comenté su formación y reitero que el fin era unirnos todos en ese solo sindicato.

Naturalmente, Gerardo Cuesta, y algunos de nosotros que éramos jóvenes, sentíamos que si las luchas obreras no tenían una concepción clara de a lo que se enfrentaban y defendían, ni una participación política, sería difícil que las reivindicaciones se concretaran en proyectos de ley, no porque los que ocupaban estas bancas fueran malos, sino porque una cosa es explicar a alguien las vicisitudes, las necesidades de la clase obrera, y otra es ocupar una banca en este Parlamento. Ese era uno de los conceptos que manejaba en aquel momento el compañero Gerardo Cuesta y, naturalmente, también el Partido Comunista, al que representó en esta Cámara, como también lo hizo Rosario Pietrarroia, como suplente  creo que de Arismendi  en muchas sesiones de esta Cámara.

Esa es la historia de los legisladores obreros, y por eso puse esta foto. Podría haber puesto otra, pero esta es la imagen que queremos que quede en la retina de quienes están en la Cámara, en el Parlamento, y de los jóvenes que puedan estar en las barras al conmemorarse los cien años del nacimiento de Gerardo Cuesta.

Gerardo Cuesta en el penal. Cuenta un querido amigo  que tal vez esté por allí , el Gordo Platero  Eduardo Platero, gran amigo y compañero, de quien he aprendido muchas cosas, junto con el compañero Luis Iguini, fundadores y creadores de todo este proceso histórico de unificación en una sola central, ejemplo único en el mundo, que tiene y mantiene con unidad, solidaridad y lucha un solo movimiento sindical  que cuando se podía salir al patio común, Gerardo hablaba de todos estos temas con los compañeros presos, y hacía hincapié, precisamente, en estas tres cuerdas que se entrelazan en el símbolo que actualmente es el emblema de los trabajadores nucleados en el PIT-CNT: unidad, solidaridad y lucha. Gerardo Cuesta decía que para luchar con eficacia, había que tener unidad, y una vez que estás en la lucha y tenés unidad, la solidaridad entre los trabajadores es un aspecto fundamental para sostenerla. Ese criterio del que hablaba está registrado en el recuerdo de los compañeros que compartieron el penal, como me contó mi amigo Eduardo Platero, dirigente histórico de Adeom y gran compañero de esa generación que permitió que hoy los trabajadores y la clase obrera estén unidos en una central que, a su vez, tiene características únicas: no es una central, sino una Convención Nacional de Trabajadores y un Plenario Intersindical de Trabajadores, donde se encuentran todos los trabajadores, públicos, municipales, bancarios, rurales, domésticos y de toda la actividad industrial. ¡Vaya si para generar esto, hombres como Gerardo Cuesta, Rosario Pietrarroia, Pedro Toledo, Honorio Lindner y, naturalmente, Pepe D'Elía han servido de ejemplo!

Gerardo en el Parlamento. He rescatado cuatro versiones taquigráficas de discursos de Gerardo Cuesta en el Parlamento, y quiero manejar uno, porque fue parlamentario. Recién dije: Gerardo y su familia, Gerardo en el sindicato, Gerardo en la fábrica, Gerardo en el plenario y, ahora, Gerardo en el Parlamento. Gerardo Cuesta se dedicó a trabajar en la Comisión de Legislación del Trabajo, donde intervino en muchos temas. Rescaté cuatro intervenciones de Gerardo y estas versiones taquigráficas irán a parar a las vitrinas del sindicato metalúrgico y del movimiento sindical; si conseguimos más documentos, irán todos. A propósito del régimen de horario continuo de media hora de descanso para los trabajadores textiles decía Gerardo Cuesta  y así lo quiero recordar como parlamentario :
 

"Voy a ser breve. Nuestro sector va a apoyar la sanción de este proyecto sobre el cual, por otra parte  según los antecedentes de su discusión en la Comisión de Legislación del Trabajo, en el período anterior , hay acuerdo de las partes, tanto de los trabajadores como de las empresas que tienen que ver con esta actividad. Eso allana el problema de resolver sobre el punto.
 Además, con este proyecto se recoge algo que, según nuestras informaciones, se está aplicando en un alto porcentaje en las industrias textiles: el régimen del horario continuo con media hora de descanso. Este nuevo sistema va a contribuir de manera especial a aliviar los gastos de los trabajadores textiles que les significa el régimen de trabajo discontinuo, con cuatro horas de descanso entre una y otra jornada también de cuatro horas, lo cual por otra parte significa estar a la orden de la empresa, prácticamente durante doce horas.Establecía, por otra parte, gastos suplementarios de pasajes para estos trabajadores cuando debían alejarse del lugar de sus tareas hacia los establecimientos; mientras que por la vía de este proyecto todos esos problemas se resuelven.En consecuencia, reafirmamos nuestra posición de apoyar el proyecto, fundamentándola sobre la base de estas palabras que hemos pronunciado".

 

Se me está por acabar el tiempo, pero voy a resumir.

Gerardo Cuesta también intervino en la industria frigorífica, en la industria de la construcción, es decir, cumplió con su tarea en este Parlamento de tomar las reivindicaciones obreras más queridas.
Gerardo en la huelga general. Gerardo en la Secretaría General del Partido Comunista cuando cayeron los secretarios del Partido Comunista en el Uruguay en plena dictadura. Gerardo muerto en la tortura. Durante la dictadura, los metalúrgicos sacábamos un boletín de una hoja doblada al medio, que mimeografiábamos en un taller en La Unión. "Períodos de represión y de revancha desde el Penal"; así anunciábamos en esa hoja el asesinato de Gerardo Cuesta. Debo decir que la represión fue dura y que durante un tiempo no pudimos seguir sacando el boletín.

Lamentablemente, por las características de la época, no tenemos ningún ejemplar del boletín, pero puedo decir que todo esto lo hacíamos en función de las reuniones, de las charlas, de discusiones de cómo enfrentar a la dictadura, y muchos de nosotros no estuvimos presos porque evitamos caer.
(Suena el timbre indicador de tiempo)

——Sin embargo, estuvimos en la clandestinidad y en la semiclandestinidad, porque hombres como Gerardo Cuesta y Rosario Pietrarroia, como este obrero que vemos en la foto, fueron corrigiendo errores que se cometieron y que hicieron caer a distintos compañeros en la cárcel y luego en el exilio . Muchos  trabajadores de todos los gremios recordamos todo esto.
Decía que nos correspondían las generales de la ley, porque yo me crié en ese sindicato y puedo expresar que humanamente soy lo que soy en función de las enseñanzas recogidas de compañeros como Gerardo.
Por lo tanto, señor presidente, conmemoramos este centésimo aniversario de su nacimiento con un homenaje a un hombre bueno, a un obrero, a un hombre de clase, a un revolucionario, a uno que resistió en la dictadura y a uno que murió luchando.

Gracias, señor presidente.
(Aplausos en la sala y en la barra)