Susana Pereyra  

El Femicidio es la consecuencia más grave y extrema de la violencia contra la mujer

12/09/2017

El femicidio, se genera en la desigualdad estructural  de nuestra sociedad, que se revela de la forma mas grave, en la violencia de genero como instrumento de discriminación y abuso sobre las mujeres. Debemos plantearnos: ?cuantas desigualdades somos capaces de tolerar?.

En la actualidad encontramos al hombre situado en una posición de poder en relación a la mujer, en función de los convencionalismos culturales e históricos que hemos construido como sociedad. Estos los habilita  a considerarnos de su propiedad, un objeto sobre el cual tienen derechos.

Esta situación se reproduce en todos los sistemas simbólicos naturalizando las distintas manifestaciones de violencia contra las mujeres, siendo así el Femicidio la consecuencia mas grave y extrema de violencia contra la mujer. La discriminación que padecemos las mujeres es el producto de la socializacion que surge en primera instancia, de la  división sexual del trabajo, perpetuada en todas las categorías y relaciones de dominación de cada sociedad.

Dar visibilidad o hacer de esto un tema publico, y por ello, sujeto de políticas publicas, es resultado de un proceso de construcción, de tensión de realidades diversas, de practicas sociales estables que entran en una disociación y deben evolucionar.

Cuando en casa se violan los derechos humanos el estado debe intervenir, es un limite que se debe atravesar, y no es inmiscuirse en la privacidad cuando esta atenta contra la vida y dignidad de una mujer, no es objeción valida. 
Esta ley que tipifica el femicidio es de  carácter enunciativo, le esta comunicando a la sociedad que la violencia contra las mujeres es un problema publico.

Este proyecto establece como agravante muy especial aquellos homicidios cuya motivación correspondan al menosprecio, desprecio u odio, por su condición, aquellos que se realizan como un acto de discriminación. 

Incluir agravantes concretas al delito, permite distinguir las variables diferenciales del mismo: las victimas son mujeres de todas las clases sociales; el agresor es el hombre, el que piensa que puede disponer de la vida de las mujeres.

Existe generalmente violencia previa y de distintas formas.  Se debe dar cuenta del odio y menosprecio que sustentaron o no la conducta, la violencia previa, la violencia sexual, que se haya suscitado en el marco de haberse negado a establecer o restablecer una relación de pareja.

Mediante este proyecto intentamos dar visibilidad a la figura de femicidio, de forma de distinguirla de los homicidios. Es deber del parlamento aggiornarse a las nuevas dinámicas sociales que impactan en las lógicas legislativas y legislar en función de ello.

Estamos cumplimos con un  imperativo ético.