Mercedes Santalla  

Diputada Santalla intervino en discusión sobre proyecto de ley que tipifica el fimicidio

12/09/2017

La Cámara de Representantes discute hoy el proyecto de ley sobre Femicidio.
La Diputada Mercedes Santalla participó en el debate en sala.
Compartimos sus palabras.
Hoy es un día de responsabilidad y compromiso que asumo como mujer y como legisladora; dar señales claras para votar un proyecto de ley que llega con media sanción desde el Senado como es el proyecto de “Actos de Discriminación y Femicidio”.
Hoy en nuestro país, en la sociedad civil y para los sectores feministas, vamos a dar un paso histórico para avanzar en la creación de conciencia colectiva. Es un tema que por años ha estado en las sombras, llegó el momento de dar respuestas como sistema político que integramos, pero también es hora de hacernos cargo e involucrarnos como sociedad; llegar hasta las verdaderas raíces, porque somos realistas que las leyes solas no alcanzan, y este cambio de paradigma ayudará a poder desprendernos del aprendizaje cultural impregnado de machismo que se ha llevado y tolerado desde nuestra niñez.
Existe la responsabilidad del Estado para proteger a las mujeres ¡no tenemos dudas! pero también dentro del compromiso de generar un cambio que debe comenzar, desde cada hogar, en cada persona.
Hay momentos en la vida de una sociedad que es primordial dar señales políticas, desde quienes representamos la sociedad, o diría mejor, al pueblo mismo.
En este caso se nos presenta una situación que duele y pega fuerte en el alma: la proliferación de los homicidios de mujeres, por el solo hecho de ser mujer, motivado por discriminación no solo de género, sino también de orientación sexual, de etnia, de religión, entre otros motivos infundados.
Por primera vez estamos tipificando un delito y lo estamos ubicando dentro del Código Penal, en el lugar que corresponde. Estas modificaciones son una novedad, o mejor definirlo como innovadoras, en el sentido que generan una reflexión sobre la construcción de un escenario futuro en el cual se enmarca este proyecto cuando se convierta en ley.
A su vez, se pretende disponer de una herramienta más a los efectos de abordar el problema acuciante que significa la violencia basada en género en nuestro país, principalmente la muerte de mujeres víctimas de sus parejas o ex parejas.
Estos actos de discriminación y el mismo Femicidio tienen su origen en la desigualdad, en el patriarcado y principalmente golpea a la mujer pobre y la mujer trabajadora.
Por eso estamos buscando una solución, por lo que nos preocupa abordar y resolver cuanto antes: saber cuál es el sistema de valores que compartimos con la sociedad civil, comenzando a pensar y actuar diferente para deslegitimar el pensamiento machista. Es la única herramienta que tenemos para garantizar una convivencia igualitaria, asegurando que ninguna mujer sea menos que nadie y que ninguna mujer sea asesinada.
La ONU ha señalado a Uruguay como uno de los países con peores cifras per cápita en términos de violencia domestica de toda América Latina. Según datos oficiales en el año 2016 murieron 24 mujeres en manos de sus parejas o ex parejas Para nuestra población, en un país de 3 millones de habitantes, es una cifra muy importante, que nos preocupa y nos debe ocupar.
Por eso, la tipificación del femicidio servirá para crear una nueva categoría de delito cuando se considere que una mujer fue asesinada por hecho de ser mujer.
​Creo entender Sr. Presidente, que somos conscientes, como legisladores y miembros de la sociedad, que las soluciones para este flagelo que mata a tantas mujeres anualmente solo provenga del ámbito parlamentario mediante soluciones normativas. Este ámbito es uno más en medio de la muy necesaria construcción social y cultural de soluciones que nos permita superarnos como nación.
El Estado debe ser implacable en la condena a quienes ejercen violencia o muerte y debe comprometerse, mediante políticas públicas, con la prevención y la justicia.
Votaré afirmativamente el proyecto de ley en discusión consciente de que es el escenario de lo posible y paso muy necesario en el camino de una mayor justicia social.