Patricia Ayala  

Es hora de balances

09/12/2015

Estamos llegando al final de otro año, es tiempo de balances y evaluaciones. En marzo asumió un nuevo gobierno nacional y en mayo quedaron definidos los gobiernos departamentales y municipales.

El año 2015 estuvo marcado fundamentalmente por el tratamiento de la ley de Presupuesto Nacional, primero en la Cámara de Diputados y luego en la de Senadores.

La semana pasada culminó su estudio y aprobación, se destaca un incremento general de US$ 1.100 millones, presupuesto que responde a un país que viene creciendo, aspecto que no puede perderse de vista cuando se elabora, estudia y aprueba una de las leyes más importantes con que cuenta un país.

Mucho se dice de la presunta crisis que está viviendo el país, argumento frecuentemente utilizado por la oposición para convencer a los uruguayos que todo está mal, sin embargo nuestra economía viene y seguirá creciendo, quizás con un ritmo más lento si lo comparamos con el crecimiento de la última década, pero continuará en la senda de un aumento sostenido y esto es importante para nuestra gente.

Como ayuda memoria, es importante tener en cuenta algunos datos que reflejan la realidad que hoy tenemos. Cuando en el 2005 el Frente Amplio entró al gobierno nacional había muchas cosas para atender, desde que asumimos la administración central los distintos presupuestos fueron reflejo de esa realidad, así:

A la Educación se le asignó un 22% de gasto, lo que permitió que la ANEP creciera un 122% y la Udelar un 118%.

A la Salud se le destinó un 18%, en virtud de ello, ASSE creció un 158%.

A la Seguridad un 8%, lo que significó un crecimiento del 116%.

Nadie puede discutirnos el incremento del mercado laboral, del salario real, que la matrícula en la educación creció y que se duplicó el ingreso a carreras universitarias.

Nadie puede discutirnos que bajó el desempleo, la informalidad, la mortalidad infantil, que disminuyó la pobreza -que estaba por encima del 30%y hoy está por debajo del 10%-, la indigencia que, de un 4% bajó al 0,5%, que hemos logrado universalizar los servicios de salud, que hemos aumentado los montos de las asignaciones familiar y que actualmente alrededor de 92 mil niños y adolescentes son beneficiarios de estas.

En resumen, el incremento en la inversión pública ha sido de aproximadamente 101%, de lo cual alrededor del 90% fue destinado a políticas dirigidas a niños y adolescentes.

Los invito a realizar un análisis, no para hablar de herencias malditas, sino para reflexionar juntos: si pobreza e indigencia campeaban por el territorio nacional significa que ni la sociedad ni los gobiernos de turno atendían a los más necesitados; era moneda corrienteen la calle o en lugares públicos ver niños pidiendo, eso fue parte de nuestra sociedad, hoy no lo vemos, porque nuestro esfuerzo y nuestra mirada fue atender a los más vulnerables.

Es bueno como sociedad evaluar y analizar todos estos cambios, que seamos conscientes de lo alcanzado y nos organicemos para realizar nuevos planteos que redunden en el bienestar de nuestros compatriotas. Es posible la construcción de una sociedad solidaria, donde todos en un país tan pequeño como el nuestro tengamos cabida.

Finalmente quisiera desearles a todos que culminen bien el 2015 y un muy feliz 2016.